El colapso del aula: entre la tormenta judicial en el Meduca y el reclamo de los padres de familia

  • Tras la renuncia de Lucy Molinar y la investigación por las 54 mil laptops, la llegada de Ventura Vega despierta una fuerte alarma en la ANPAFA por sus antecedentes y el temor a que la educación vuelva a paralizarse.

Panamá, 13 de agosto de 2026.- En entregas anteriores, este medio documentó con rigor cómo el sistema educativo panameño se desangra entre pérdidas de clases por huelgas docentes, infraestructuras precarias, programas de «recuperación exprés», presupuestos mal ejecutados y un preocupante divorcio entre las aulas y las exigencias del mercado laboral. Hoy, esa crisis estructural ha entrado en una fase de agitación política y administrativa sin precedentes.

La salida de Lucy Molinar del Ministerio de Educación (Meduca) tras 25 meses de gestión, sumada a la designación de Ventura Vega y a la investigación iniciada por la Procuraduría General de la Nación (PGN) por la compra de 54,000 laptops para docentes por un valor de $28.4 millones, ha desatado una ola de cuestionamientos en la comunidad educativa.

La postura de los Padres de Familia:

«No necesitamos ministros ni líderes mesiánicos»

La reacción de los acudientes no se ha hecho esperar. Ariel Hughes, presidente de la Asociación Nacional de Padres de Familia (ANPAFA), expresó la profunda preocupación que embarga a las familias panameñas tras el sorpresivo relevo en la cartera educativa.

“Definitivamente causa revuelo cada vez que un ministro abandona el cargo. La preocupación no resalta porque la ministra Molinar renuncie, sino porque la educación pasa por momentos difíciles en cuanto a la seguridad educativa. En nuestro entorno pareciera que los directores y ministros son personajes mesiánicos en donde si ellos no están, la educación no va en el camino adecuado, y eso debe cambiar. Nosotros no necesitamos ministros ni líderes mesiánicos; necesitamos una estructura que respalde la educación para que nuestros hijos tengan un desarrollo integral”, aseveró Hughes.

El representante de la ANPAFA advirtió que la partida de Molinar deja en el aire las reformas curriculares y de seguridad escolar que se adelantaban: “Nosotros tenemos que esperar a ver si el nuevo ministro va a continuar con la misma línea que tenía la ministra Molinar y va a traer el mismo equipo de trabajo, o vamos a tener que esperar dos años y medio para poder ver alguna clase de resultado. Esto es inaudito e insostenible en un país donde la educación merece un mejor significado”.

Cuestionamientos directos al nombramiento de Ventura Vega

Respecto a la rápida designación del nuevo ministro por parte del Ejecutivo, Hughes fue enfático en señalar los antecedentes judiciales que rodean a la figura pública del designado, haciendo referencia al proceso por el caso de los «diablos rojos»:

«El licenciado Ventura Vega estuvo imputado por cargos de peculado hasta el 2024. Qué casualidad que cuando llega el presidente Mulino toda esa imputación se cae o se revierte… en 2025, la jueza Rentería, del Juzgado Primero Liquidador de Causas Penales, emitió la sentencia N.° 11 mediante la cual absolvió a 185 personas procesadas, incluyendo a Ventura Vega. Esto es preocupante porque la educación en Panamá no merece esto… ¿De verdad la educación nacional merece que un personaje como este esté involucrado en la dirección pedagógica de nuestros hijos?», cuestionó el vocero.

Hughes lamentó que con este tipo de nombramientos la atención pública se desviará hacia las controversias del funcionario en lugar de atender lo medular: la infraestructura, los caminos de acceso y la alimentación escolar.

En un mensaje directo al presidente de la República, el presidente de la ANPAFA concluyó:

«El país lo mira, y le digo la verdad: el fracaso educativo es el fracaso del país. Esto no debió tomarse a la ligera. A escasas 24 horas de la renuncia de la ministra, el presidente ya tenía un ‘as bajo la manga’ para designar a una persona que trae más ruido que soluciones».

Gremio docente y la investigación de la PGN

Por su parte, la dirigencia magisterial, con voceros como Fernando Ábrego, secretario general de la ASOPROF, coincide en que la salida de Molinar evidencia la improvisación con la que se ha administrado el Meduca. Ábrego y los gremios han criticado la imposición de cambios curriculares sin consulta, las medidas disciplinarias y los descuentos aplicados tras las protestas de años anteriores, así como la falta de condiciones reales para que la tecnología funcione en aulas que ni siquiera cuentan con servicios básicos.

Armando Espinosa, secretario general de la Asociación de Maestros Independientes (AMIA), lamentó la falta de visión técnica del Ejecutivo al momento de elegir al reemplazo institucional, cuestionando la falta de una política pública seria.

“Pensamos que designarían a un profesional especialista en materia educativa ante el segundo fracaso de la señora Lucy Molinar, pero está claro que no hay una política de Estado tomada con seriedad para enaltecer el rumbo de la educación, misma que no se puede manejar con caprichos ni antojos”, sentenció Espinosa.

El docente envió una advertencia directa al ministro designado sobre el enfoque que debe primar en su gestión:

“Ojalá el señor Ventura Vega tome el camino del diálogo, el consenso y pueda rodearse de profesionales que conozcan el sistema educativo. Si continúan con el odio, la persecución y los malos manejos administrativos, el resultado sería el mismo que echó a un lado a la hoy exministra Molinar. El Sr. Vega tiene que demostrar que, aunque no es profesional de la educación, puede establecer una hoja de ruta para enaltecer la educación junto a los gremios docentes, estudiantes y padres de familia, que son los actores primarios del sistema educativo”.

Ábrego, desde la ASOPROF, coincidió en que el relevo demuestra la improvisación del Meduca, criticó la aplicación de reformas no consultadas, las medidas disciplinarias aplicadas tras las huelgas previas y la falta de condiciones mínimas en los planteles para aprovechar las herramientas tecnológicas.

A esto se suma la confirmación del procurador general, Luis Carlos Gómez Rudy, sobre las pesquisas iniciadas alrededor del contrato de $28.4 millones para las laptops con inteligencia artificial. Aunque la propia exministra solicitó la auditoría al dimitir, figuras del Legislativo como el diputado Jorge Bloise recordaron que «el ruido con las laptops no es de hoy», citando las dudas que arrastraban los contratos de custodia y soporte técnico.

La realidad del sistema educativo en Panamá no presenta mejorías, Unicef ha reportado en sus informes que “entre el 50% y 60% de los niños no comprende lo que lee; en PISA 2022 esa cifra llegó al 80%”, agravado por las huelgas docentes y la pandemia del COVID 19 que le quitaron a los estudiantes cerca de 500 días de clases en los últimos 5  años.

Mientras la cúpula política y judicial absorbe los titulares en la capital, en las escuelas del interior y las comarcas la realidad sigue intacta: niños aprendiendo en aulas rancho, docentes improvisando por falta de innovaciones pedagógicas y padres de familia exigiendo, una vez más, que la educación deje de ser la cenicienta del Estado.

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