Colombia contra el reloj: se agotan las 72 horas críticas tras el devastador terremoto de magnitud 7.4
El margen de tiempo se reduce drásticamente en el oeste de Colombia. A las 07:34 hora local de este jueves (12:34 GMT), se cumplió la ventana crítica de las 72 horas posteriores al potente sismo de magnitud 7.4 registrado el pasado lunes. A partir de este umbral, la probabilidad biológica de hallar supervivientes atrapados bajo la infraestructura colapsada disminuye exponencialmente, según los protocolos internacionales de gestión de catástrofes.
El balance consolidado por las autoridades de atención de desastres revela un panorama desolador: 273 personas fallecidas, más de 3,800 heridos y al menos 377 ciudadanos en calidad de desaparecidos.
Ante el vencimiento del plazo clave, la logística en los frentes de trabajo ha comenzado a dividirse en dos metodologías distintas:
Remoción estructural: En los puntos donde los equipos técnicos han descartado por completo la existencia de personas con vida, la maquinaria pesada ha ingresado para retirar los grandes bloques de concreto de hospitales, escuelas y centros urbanos destruidos.
Búsqueda quirúrgica: En los focos donde persisten sospechas o indicios de vida, socorristas, voluntarios y binomios caninos continúan removiendo escombros a mano, enfrentando jornadas extenuantes y el incipiente deterioro ambiental en las zonas de impacto.
Rostros de la angustia en Pereira y Cali
La tragedia mantiene a miles de personas en una vigilia permanente a las afueras de las estructuras colapsadas en las ciudades más afectadas del país.
En Pereira, los esfuerzos se concentran en puntos críticos donde los rescatistas intentan verificar señales auditivas. Diego Sandoval, voluntario de 22 años que apoya las maniobras cerca de un edificio donde se presumen atrapados en la zona de ascensores, resume la determinación de las brigadas.
«No se pierde la esperanza. La gente, yo creo, tiene su fuerza de voluntad para durar varios días allá abajo», dijo.
En Cali, el ambiente es de profunda incertidumbre. Familiares de las víctimas permanecen al pie de los escombros esperando noticias de sus seres queridos. Valeria Cardona, de 26 años, busca a dos de sus primos: «Tenemos sospechas de su localización, pero no hay pruebas de vida. La esperanza es lo último que se pierde, pero estamos angustiados de una noticia que no queremos».
En el mismo sector, Martha Pérez, de 60 años, aguarda la llegada de los socorristas a la planta baja del inmueble donde habitaban sus familiares: «Vivían en el primer piso y no las hemos podido todavía rescatar. Es muy duro ver esto. El no saber, el sentirse uno impotente».
Mantenimiento de las labores de socorro
A pesar de que el indicador de las 72 horas marca el inicio de la fase más compleja de la emergencia, los organismos de socorro, integrados por la Cruz Roja, la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y componentes de las Fuerzas Militares, mantienen las operaciones sin descanso. La prioridad de las autoridades sigue centrada en agotar hasta el último recurso técnico y humano en la búsqueda de los 377 desaparecidos.
Info: Telemetro



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